Asociación Ciencia de Paz
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Las cuatro nobles verdades

La omnipresencia del sufrimiento

Sufrimos en el nacimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte.Después de la muerte volvemos a nacer y ello completa el círculo, la rueda del sufrimiento llamada Samsara.
Sufren los humanos, los animales y los demás reinos de la existencia. El Samsara es un inmenso océano de sufrimiento.

El sufrimiento es generado.
En su meditación, el principe Siddharta descubrió un principio fundamental sobre la naturaleza de la realidad: Nada puede existir si no es generado por causas y condiciones. Un arbol no existe si no hay antes una semilla y se dan las condiciones para que ésta germine y crezca.  Así, el sufrimento tiene una causa raíz y ésta es la ignorancia.
La ignorancia no se trata de no saber matemáticas, física o latín.
Se trata de una tendencia muy fuerte y arraigada en nuestra mente que nos hace confundir lo irreal con lo real.
De la ignorancia, nuestro equívoco más fundamental, aparecen el apego y la aversión y de ellos todos los demás. Así la ignorancia, el apego y la aversión se generan unos como efecto de otros y la rueda del sufrimiento (Samsara)  continúa girando  por sí sola girando vida tras vida.

La cesación del sufrimiento
  Si el sufrimiento, es una consecuencia de la ley de causa y efecto, la eliminación de su causa raíz debe extinguirlo. La rueda del samsara terminará por detenerse sin un motor que la mueva. La cesación definitiva del sufrimiento parece entonces posible.
Todo consistiría en aplicar algún método, encontrar algun camino que elimine definitivamente  la causa raíz del sufrimiento.
Si ese camino o método fuera aplicable, entonces la cesación del sufrimiento se convertiría en un hecho.
El estado sin sufrimiento se llama Nirvana.

El camino existe
Si la raíz del sufrimiento está  en la mente, la solución también.
El budismo es un sistema de psicología  práctica.
Sus métodos han sido experimentados en diversas culturas y mentalidades a lo largo de los siglos y ha cosechado grandes resultados y acumulado muchas experiencias. Por el contrario nuestra psicología occidental es muy joven. La ciencia de Occidente ha mirado hacia el mundo exterior, pero Oriente ha desarrollado la mirada hacia el  mundo interior  con  un éxito análogo, en el caso del Budismo ha sido desde una actitud también científica, aunque expresada en otro lenguaje.

Si este lenguaje puede ser traducido a la comprensión de los occidentales, la sabiduría milenaria del Budismo podría ser integrada en occidente y aplicada a la solución de los graves sintomas psicológicos que padece nuestra cultura, y que está contagiando rapidamente a otras culturas más sanas pero menos desarrolladas económica o tecnológicamente.

Así pues no se trata de adoptar el budismo como una nueva fé, lo cual no es posible porque carece de dogmas, sino de adaptarlo a occidente. No sirve copiar otra cultura o su ropaje sino captar lo esencial y aplicarlo para ver si  funciona. 'Las cosas tienen que cambiar para que puedan seguir siendo verdaderas'. [ C.G.Jung]

Como el río de Heráclito, siempre él mismo y  distinto a la vez, cuando el  Budismo se ha transmitido, (como de la India al Tíbet), ha  debido transformarse  para ser asimilable por la nueva cultura y poder conservar así  su esencia original.
Según el budismo hay cuatro nobles verdades:
  1. El sufrimiento existe.
  2. Existe porque  una causa  lo genera.
  3. Puede ser extinguido eliminando su causa raíz.
  4. Para extinguir el sufrimiento desde su raíz hay un camino, un conjunto de métodos que forman parte de las enseñanzas y prácticas del Budismo