La comida ha sido de mucha calidad, nos han encantado todos los platos, que son variados y con la cantidad adecuada. El tinto de verano lo preparan muy rico. El servicio ha sido amable y muy profesional, se nota que conocen el oficio. Agradecemos también el pacharán para terminar la comida. "La Alegría" está bien ubicada dentro de Aranjuez, y su salón es agradable.
Llegamos de pura casualidad y fue un gran acierto. Ya desde que entras sabes que vas a comer comida casera (es como entrar al comedor de tu abuela), pero no imaginas que va a estar todo tan bueno. Pedimos menú del día, 17e, y después de comer nos pareció barato. Unos garbanzos con langostinos de primero, riquísimos, y un entrecot al punto, pero al punto perfecto, que era pura mantequilla y unas natillas de las de Flanín el Niño o Potax para el postre que si me dicen que las hizo mi abuela lo hubiera creído. El camarero muy majo y educado, se nota que lleva toda la vida en el negocio. Está muy cerca del Palacio Real y es bastante pequeño, por lo que supongo que habrá que reservar, nosotros tuvimos suerte y había sitio. Necesita coger el kebab de al lado y ampliar el local sin falta. En resumen, un restaurante de comida casera del que no te cabe duda de que se merece las 5 estrellas.
Local tradicional de menú casero, agradable, buen servicio y comida rica. También hay carta. Cuidado si sigues a google maps que te lleva a la vuelta, a la calle gobernador y es la avenida Andalucia
Fuimos de casualidad y comimos el menú del día, sólo cabe decir que fue todo un acierto. De primero, todos pedimos ensalada de aguacate y salmón; cantidad, sabor y mejor aceite. Los segundos ya fueron variados, entrecot, solomillo y chipirones, que estaban muy ricos pero algo escasos. De postre, tarta de chocolate. Buena atención y rápido servicio.
Estuve el pasado sábado cenando con unos amigos. La verdad es que fuimos pronto y hacía mucho calor así que estábamos prácticamente solos en un salón muy agradable y con muy buena temperatura. Luego se empezó a animar más. Tomamos una cervezas para empezar con una tapa de ensaladilla buenísima, y para compartir una ensalada de asadillo de pimientos y tomate con ventresca y unas croquetas, y luego pedimos cada uno un plato. Raciones generosas de: mollejas de cordero lechal, solomillo en dados salteado con patatas panaderas, paletilla de lechal también con la misma guarnición y bacalao. Los cuatro nos quedamos encantados con nuestra elección. Estaba todo riquísimo. Y rematamos con un coulant de chocolate con helado y una tarta de queso de postre que compartimos, también muy buenos. La calidad de la cocina perfecta y el servicio, impecable. Lo acompañamos con una botella de Ribera del Duero y unos chupitos atención de la casa. En torno a los cuarenta euros por persona. Nos pareció todo perfecto, también el precio.