Ayer descubrí este restaurante napolitano que me dejó sin palabras. Empezamos con un provolone al horno tremendo: cremoso, fundido justo en su punto. Probamos dos pizzas espectaculares: la Sasa, especialidad de la casa, y una increíble pizza de pistacho con mortadela que fue una sorpresa total. Masa perfecta, ingredientes de calidad y ese sabor napolitano que no se finge. Ambiente acogedor, trato cercano y mucho sabor. Repetiré, sin duda.
Ayer fuimos a conocer esta pizzería, por supuesto muy familiar, acogedora y bien ubicada. No tenía reserva porque estábamos por la zona y decidimos entrar. No había mesa disponible pero Patrizia fue tan espectacular que nos acomodó en la barra. No solo nos cautivó la amabilidad de todos y cada uno de quienes allí trabajan, también el ambiente y la calidad de la comida es simplemente excepcional. El tamaño espectacular de cada pizza y la fiesta de sabores únicos de esa que pedí y, que de ahora en adelante será mi favorita de todas! No podía faltar el delicioso Tiramisú casero, en un tamaño perfecto para 2 persona o para una si aún te queda espacio y degustarlo entero. El Limoncello casero es de otra galaxia, honestamente no creo que tarde mucho en volver, es sin duda mi nuevo sitio favorito.
Encantada con este restaurante es decir poco. Un local muy acogedor, con un personal excelente. Las pizzas están espectaculares (las cocinan en horno de leña) y a muy buen precio. Tienen mucha variedad en carta y se siente un ambiente familiar muy agradable. Hemos repetido, y seguiremos viniendo ♥️.
Restaurante italiano, ubicado en la zona de Moncloa. Local pequeño con una decoración italiana, fotos de Diego Armando Maradona. Personal, muy amable, atento y profesional son todos familia de origen italiano más exactamente de Nápoles. Es recomendable hacer reserva. Las pizzas las preparan en horno de leña. La calidad de sus productos es de 10. Buen acceso para personas con movilidad reducida♿️. Todo casero, calidad precio muy bueno. 100% recomendable.
Posiblemente la mejor Lasagna del mundo, pizzas, entrantes y postres exquisitos. El limoncello otra genialidad. Servicio y ambiente buenísimo y auténticamente italiano. Visita obligada en Madrid centro.