Una farmacia centenaria en el corazón del Gancho, en la calle San Pablo de Zaragoza. Aunque lo reformaron hace unos 50 años, han intentado conservar los detalles. La misma familia que la compró por el 1952 sigue hoy en día conservando este local. Aunque ya existía mucho antes.
El personal de esta farmacia son los mejores , muy profesionales, muy amables, atentos, es mi citio de confianza. Hacía cada cliente tienen un trato especial. Todas las veces que he tenido con algún problema de salud ,duda son ellas las que me han ayudado y me han dado las mejores soluciones . Siempre pensando en lo mejor para el cliente. Confío y me ayudan más ellas que cualquier médico. Muy agradecida.
Son muy profesionales, fui con una infección de orina y me pregunto por todos mis sintomas, me explico perfectamente como debia tomarme el medicamento que me mando el médico y también me recomendo tomar unos probioticos para prevenir estas infecciones. Muchas gracias ha sido un antes y un después en las infecciones de orina gracis a sus recomendaciones
Que bonito es poder venir a esta farmacia y salir de ella con una sonrisa y felicidad para todo el día. La educación y el trato cercano hacen de ir a la farmacia una experiencia sumamente agradable.
A ver si puedo pasar un día a por mis medicamentos, recuerdo cuando era pequeña, que vivía cerca, la propietaria era Doña Ana, una gran profesional y con una educación fuera de serie, que veo por las reseñas que se sigue manteniendo