Después del tapeo, entramos a tomar café y algún dulce. Había variedad de Dulces y bebidas calientes. María y Ali nos atendieron con muchas simpatía y con rapidez. El ambiente era bueno, aunque un poco de jaleo, pero era soportable.
La experiencia fue increíble, sobre todo resalto la amabilidad y atención de Pepe desde el primer momento que llegamos al café, quien estuvo atento a lo que necesitábamos. Lo caracteriza su sonrisa y simpatía. Volveremos siempre porque da gusto encontrar lugares así. Ahh me olvidaba, los piononos son exquisitos!
Perfecto lugar para disfrutar de un café con postre riquísimo en pleno centro de Granada y el servicio en especial de Laura de 10. Lo recomendamos 100% y volveremos seguro
Pedimos un crep con sirope, un café, un gofre y un batido de fresa. El batido y el café estaban buenos. El crep sin embargo por dentro llevaba muchiiiiisimo sirope, y el gofre se notaba que la mezcla era casera pero estaba seco y tenía tropezones de azúcar. Podemos destacar el trato de la camarera, que aunque se le ve reservada, se nota muy atenta a los clientes y respetuosa.
Después de comer en la Bodega La Castañeda, fuimos a tomar café y postre a B 1930, ya que en la anterior. como buena bodega, no sirven bebidas calientes. Pedimos un café solo con hielo, servido en un generoso vaso largo con hielo pistón, y un trocito de deliciosa tarta de mousse de chocolate Ferrero con avellana y una capa de ambrosía por encima. ¡Nos supo a gloria! El lugar estaba tranquilo a la hora que fuimos, un jueves a las 5 de la tarde. Tienen dulces típicos como el pionono y otros más modernos, a base de mousse de frutas o en vasitos con una pinta irresistible. La atención fue muy cordial, cercana y profesional. Un sitio muy agradable para el café después de comer, para merendar o charlar con calma junto a una taza humeante.