Estamos muy contentos con el colegio, tutores y profesores. La enseñanza es integral ya que no solamente se centran en las asignaturas habituales, le dan mucha importancia al respeto y valores hacia el resto de personas y compañeros. Las instalaciones deportivas se podrían mejorar comparadas con otros colegios, pero compensa como digo la educación integral que en otros colegios es inexistente.
Lamento los 12 años pasados allí. No veo normal que saquen de clase a un menor para estar uno a uno con un adulto cargado de dialéctica extremista (el tutor de varios años era numerario y estas tutorías incluían mucho proselitismo, otras veces era un cura). Considero tóxico intentar que el menor no vaya a la playa de día por las mujeres que enseñan los pechos, que "pite" (al menos uno lo hizo al cumplir 18 en COU) e inculcar ideas que podían dificultar el trato normal con el otro sexo. Entiendo que mis padres eligieron eso pero mi experiencia no fue agradable. Las clases, bien. Algunos profesores no estaban a la altura pero no duraron mucho tiempo.
Mis nietos van felices todos los días. La educación en este colegio es excepcional. Los valores que les trasmiten a los niños son extraordinarios. Le recomiendo a todos los padres que conozcan el mejor colegio de Zaragoza para sus hijos.
Nuestra experiencia como padres es sensacional. Nos gusta el trato personalizado a cada alumno, detectando sus necesidades y ayudando a los padres a tener las herramientas para que nuestro hijo crezcan como persona. Un acierto haber elegido Montearagón para la educación de nuestro hijo. Muy recomendable para aquellos que buscan un colegio bilingüe excelente y con una educación en valores de 10.
Con dos hijos estudiando en el colegio, seguimos muy contentos con la elección que hicimos. Para una educación completa: académica, humana, emocional y cristiana. Por encima de todo destacaría el equipo humano que lo conforma, siempre disponible y cercano. El trato personalizado no es sólo del alumno, también de los padres, apoyando y buscando trabajar con los mismos objetivos. Ante la situación excepcional del curso pasado, se volcaron y la atención de los tutores fue constante. Con los alumnos y con las familias. Fue un reto profesional y personal que superaron con éxito. Enhorabuena por todo.