Tuvimos muy mala experiencia con la dependienta quien se negaba a dejarme echar agua en el vehiculo mirandome con cara de desprecio como si fuera un delincuente. Decia que no estaba autorizada para dejarme echar agua y cuando la decia que llamara al dueño para preguntarle, que tampoco esta a autorizada. Al final cuando decidi llamar a la policia para comentarles la situacion ya si hablo con el dueño, el cual nos autorizo a echar agua como es logico y normal. En definitiva, gente muy poco amable que no deberia estar en un trabajo cara al publico.
Gracias a la señora que estaba en el mostrador nos ayudó y nos atendió muy bien, veníamos del parking del Nervión con un intento de robo y una ventanilla rota y nos ayudó a taparla, quería ponerme en contacto con ellos pero no cogen el teléfono
La señora que atiende super maja se nos estropeó el medidor del gasoil y nos comprobó con la pistola a ver si podía echar más y era problema de la máquina un 10
La tienda más cercana y abierta del pueblo. Muy necesaria y concurrida por los visitantes del sendero del salto del nervion.
Muy buen precio del carburante. La mujer que nos atendió fue muy amable. Buena onda. Volvería a parar.