Ubicación
Cerca de Arganda del Rey (Madrid)
Opiniones en Google Maps
Acudí porque me l hotel me incluía desayuno y este era uno de los sitios. No me arrepiento de haber ido. Me ha encantado todo. La decoración maravillosa. El dueño súper atento. No sientes que haya prisa por nada. La comida estupenda. La crepe árabe con tomate estupenda. El tomate que pone para acompañar de diez. El té que tome también estaba muy bueno, pero luego le pedí por favor un café al estilo árabe que es de puchero con especias y al beberlo me transportó a cuando visitaba a unos amigos palestinos en Belén. Estaba muy bueno. Y la tarta de queso simplemente espectacular. Muy rica. Si vuelvo a Arganda del Rey repetiré seguro.
Desde que entras por la puerta das con la sonrisa tan amable de Saida y te cambia el día. Todo buenisimo, variedad de dulces y el té, una maravilla. Un lugar perfecto para desayunar y aprovechar para picar con sus dulces tipicos artesanales. La limpieza es muy buena y el local muy agradable. Recomendable 💯.
Local fácilmente accesible desde una de las principales calles de Arganda. El sábado por la mañana no había problema para aparcar, no sé durante el resto de la semana al estar tan céntrico, ya que parece que los desayunos (los hay de tostadas con tomate y otros con dulces) y las meriendas son bastante populares entre los y las trabajadoras de los alrededores y las propias vecinas. Yo misma no resido en esa localidad y fui a recoger un pedido de tarta de queso (32 €) y bizcocho de zanahorias y nueces (24€) que había encargado unos días antes (aconsejan mínimo 48 h). Tienen perfil en insta por el que los recoge. Todo muy conveniente. Una vez allí decidimos desayunar y pedimos tostadas con tomate y varias porciones de las diversas tartas y bizcochos caseros que hace Saida, la dueña. Lo acompañamos con un té moruno que ella amablemente nos sirvió con todo su ritual. Delicioso todo. La tarta de manzana jugosa y espectacular, con una fina base y varias capas de manzana, muy ligera. el bizcocho de limón jugoso y sabroso como no había probado antes. Notable sabor a limón, no el típico bizcocho seco que apenas identificas de qué es (me llevé la última mitad que les quedaba ya que no lo había encargado), la tarta de calabaza exactamente igual, húmeda y dulce en su justa medida, de ésta no me llevé ya que no había más. La tarta de queso que me llevó allí es una delicia para todos los sentidos, huele asombrosamente, pero sabe y tiene una consistencia de lujo. No llevaba grandes expectativas, la verdad, he comprado otras en lugares con más "nombre" y tradición y me han dejado indiferente. Volveré a encargarla sin duda. La de zanahoria iba rematada con un frosting ligero y decorada con nueces. Espectacular lo ligera y húmeda que estaba, dulce y riquísima. La verdad es que todo lo que nos llevamos fue un éxito, celebrábamos un cumpleaños y todo el mundo nos pidió referencias para ir ellos mismos a por los dulces allí. En el perfil de Insta postean stories casi todos los dias de bizcochos y tartas que yo cuando fui no vi, no sé si son especialidades del día o son encargos, pero la variedad es asombrosa, cada dia se superan. Los precios me parecen muy asequibles para la calidad, la cantidad y sobre todo, el saber que la persona que las hace te las vende. Eso no tiene precio para mi. Tienen una zona frente a la caja donde venden además frutos secos, especias molidas y otros productos típicos marroquíes a muy buen precio. Despachan pan de Morata, "que engorda, pero no ..." nos dijo una vecina acodada en la barra y consumiendo un desayuno. Gustó mucho también el pan. El establecimiento está decorado con mobiliario muy cómodo y característico que invita a sentarse sin prisa y charlar, o a escuchar la música étnica ambiental con volumen más que aceptable (lo cual se agradece, hay sitios donde es imposible estar o hablar por este mismo motivo) . Vemos anunciado que hay un viernes al mes que se hace sesión de lectura poética. Un lugar muy completo. Hay alguna estantería con libros para leer libremente a disposición de los clientes. El personal es muy amable y como al final nos llevamos más de lo que incialmente pensábamos, nos ayudaron a sacarlo al coche. En definitiva, merece la pena la visita si buscas una merienda o un desayuno tranquilos mientras conversas, aunque no se viva allí, y sobre todo para las personas golosas como yo, por probar lo que allí se hace y vende. Marco los precios de los desayunos en los detalles de la reseña, no los de las tartas para no llevar a equívoco. El de tostadas con tomate 2 y pico y el que se combina con trozos de tarta/ bizcocho ronda los 4€.
Gran establecimiento, con productos elaborados por ellos. Exquisitas tartas y dulces árabes. Su tortilla de patatas es fenomenal. Su crema de tomate, para las tostadas, no lo encontrarás en ninguna parte. El trato amigable de sus camareros, Amín, Saida y Carol es muy de agradecer. Estás en familia.
Me encanta desayunar aquí 🥰. Es uno de mis sitios favoritos en Arganda. Desde que entras ya hay un ambiente familiar, tranquilo. Diría que se siente como en casa. Además, el trato también es espectacular. Te alejas del piloto automático, te alejas de la prisa. Te conecta. Y para terminar, todo está deliciosoooo! Te pidas lo que te pidas, siempre te sorprende ☺️. Por todo ello, para mi es un sitio especial.





