Una atracción muy divertida, y sobre todo que no hay mucha gente siempre, es raro esperar tiempo. Cuando te montas descubres que es divertido volar; pero si acabas de comer te puedes marear.
Las mejores sillas voladoras que he probado hasta la fecha por su intensidad y sensaciones, además se encuentran en un emplazamiento extraordinario dentro del parque, el cual le aporta mucho valor añadido.
Increible, super chula, incluso si te dan miedo las alturas, aqui apenas lo notas, eso sí, algunos se marean un pelín, pero muy poco, está chulo, los Rapidos del orinoco pasan por debajo
La atracción está un poco escondida, la vimos desde los Rápidos del Orinoco y fuimos a ella. La verdad es que a los niños al principio les daba un poco de miedo, pero luego repitieron y repitieron, les encantó. La recomiendo y ademas no suele tener mucha cola.
Muy bonita. Una atracción tradicional, de emociones suaves, pero muy agradable que aporta sensaciones muy satisfactorias. A mi me gustó y la recomiendo!!