Descripción
Albergue sencillo con restaurante, desayuno y habitaciones compartidas básicas con baño común.
Ubicación
Cerca de Manzanares el Real (Madrid)
Opiniones en Google Maps
Atención de 10. Tere y su compañero nos recibieron con los brazos abiertos. Fuimos el fin de semana un grupo de 10 amigos y estuvimos en cantados. Como en casa. Todo facilidades, amabilidad y genial trato. Incluso siendo las fiestas de Manzanares y todo el trabajo que tenían nos trataron de 10. Sin duda volveré.
Fuimos al restaurante, nos adelantaron la hora de la comida, muy bien. La comida es muy buena y casera tomamos gazpacho croquetas de jamón hamburguesa albóndigas de espinacas super buenas y lasaña que estaba un poco seca, de diez. Y todo el personal muy atento.
Pedimos unas raciones para cenar a las 21:30 de la noche. Nos trajeron la carne antes que los platos fríos. Pedimos unas consumiciones para terminar los platos y nos dijeron que ya no nos podían traer nada, que en 10 minutos cerraban. No nos avisaron del horario cuando pedimos la comida. No nos dio tiempo a terminar de cenar, la comida se quedó en la mesa. A partir de ahí, se empezaron a poner bordes y literalmente, nos echaron.
Estuvimos en el restaurante del Hostel de Manzanares el Real y, aunque teníamos ganas de probarlo, la experiencia no fue del todo buena. Tuvimos que esperar bastante tiempo para que nos acomodaran en una mesa, y aunque entendemos que había mucha gente y no fue culpa directa de los camareros, sí notamos cierta desorganización. Durante la espera vimos a algunos miembros del personal moverse sin un rumbo claro, mientras que otros sí aprovechaban bien cada trayecto. Da la sensación de que están atendiendo más mesas de las que realmente pueden manejar. Una vez sentados, la comida nos pareció bastante regular. En general, no fue una experiencia para repetir pero sí que les daremos otra oportunidad. También hay que destacar que fueron muy amables aún que bastante perdidos.
Comimos allí a las mil maravillas! Fuimos a pasar el día al pueblo y buscando sitio para comer pasamos por su terraza y no nos lo pensamos. La comida estaba muy rica, quizá la carne más hecha de lo que la pedimos, pero no estaba mal tampoco. El sitio estaba lleno y tardaron un poco en atendernos, pero nos lo avisaron desde el principio, que se agradece, y como se estaba súper a gusto en la terraza no nos importó esperar tomando una cerveza. El trato por parte de los camareros fue buenísimo, muy atentos y educados. El ambiente buenísimo, familiar y agradable. Lo recomiendo 100% a todo el mundo.





