🛏️Motel
Descripción
Hotel apartado situado en una colina con habitaciones discretas, piscina, restaurante y vistas al valle.
Ubicación
Cerca de Benimaurell (Alicante)
Opiniones en Google Maps
Hotel rural con mucho encanto en el corazón de la Marina Alta. Esta situado en Benimaurell, el último pueblo entre las montañas de la Vall de L'aguar. Tiene unas vistas impresionantes sobre el valle del riu Girona con su llegada al mar, junto al Montgó y el castillo de Dénia. Ideal para pasar unos días de desconexión y haciendo deporte por estas montañas. La comida está muy buena, tradicional con un toque moderno. Nosotros hemos venido muchas veces solo a comer, es todo un acierto para la zona. Los servicios y el trato de los trabajadores es perfecto. Son gente de la zona, muy serviciales y siempre te atienden con una sonrisa. Por último, las habitaciones son de estilo rústico, muy amplias, confortables y limpias. Lo mejor, el jacuzzi y sus vistas. Es un puntazo. Repetiremos seguro!!
Un lugar perfecto para desconectar. Pasamos solo un día, pero fue suficiente para disfrutar de un entorno lleno de paz. El personal fue encantador, muy atento en todo momento, y la comida deliciosa, con productos de calidad. Sin duda, un sitio al que volveríamos. Muy recomendable.
Hemos pasado tres días estupendos en el hotel. Quiero destacar el trato de todo el personal, tanto en el restaurante como en recepción e incluso el personal de limpieza. Todos han sido extremadamente amables y eficientes. El hotel es muy bonito, ubicado en lo alto de una montaña con unas vistas espectaculares. Las habitaciones son amplias y bien surtidas y cómodas. Destacó el silencio del entorno y el paisaje. Si me gustaría aportar que, a pesar de que la comida estaba muy buena, destacando los arroces, se nos ha quedado corta la carta para la pensión completa. Los platos son buenos pero quizás demasiado elaborados y echamos de menos poder pedir cosas más sencillas. Además, si tienes necesidad especial de alimentación (cocina sin sal o sin salsas) hay poco margen para elegir. Pero sin duda repetiremos y lo recomendaré a mis conocidos. Ha sido una grata experiencia 😊
Es un hotel excelente si lo que buscas es tranquilidad. Las habitaciones son cómodas y confortables, y las vistas son excepcionales. El buffet del desayuno está bien surtido, y en general los productos son de calidad. Cenamos en el restaurante y no quedamos decepcionados. La carta no es muy extensa, pero es completa y variada, ofreciendo productos de calidad y de proximidad bien elaborados y con una cuidada presentación. La atención de todo el personal, tanto de la recepción como del restaurante siempre ha sido excelente.
Nuestra estancia en este hotel está superando, con creces, todas nuestras expectativas. Desde el primer momento te invade una sensación de paz que invita automáticamente a dejar atrás las prisas y el estrés del día a día. El entorno es perfecto para desconectar, especialmente si viajas en pareja y buscas reconectar desde la calma, la comodidad y el disfrute. Las instalaciones son impecables: cuidadas al detalle, con rincones que invitan a detenerse, respirar y simplemente estar. La habitación es acogedora y elegante al mismo tiempo, con una cama comodísima y esos pequeños detalles que marcan la diferencia y te hacen sentir mimado sin que resulte artificial. La experiencia gastronómica es, sencillamente, espectacular. Su especialidad son las cocas, con mezclas de ingredientes que sorprenden por su brutal armonía de sabores: cada bocado es una explosión que demuestra creatividad, sensibilidad y un profundo respeto por el producto. Cada comida se convierte en una experiencia que recuerda que comer también puede ser un acto de placer lento y consciente. El resto de la carta no se queda atrás, acompañada por un servicio atento, profesional y cercano. El personal del hotel merece también nuestro reconocimiento: siempre amable, con una sonrisa sincera y la disposición constante a facilitarte la estancia. Se nota cuando se trabaja desde el corazón, y aquí se siente en cada gesto. En definitiva, una de las mejores estancias que hemos vivido: auténtica, relajante, deliciosa en todos los sentidos. Ideal para escaparse con tu pareja y volver a casa con el cuerpo descansado, la mente en calma y el alma bien nutrida. Volveremos, sin duda.





