Cocina mediterránea con toques andaluces más arroces en comedor de decoración sencilla.
Comida muy buena, pedimos croquetas de rabo de toro y arroz meloso de pulpo, para nuestro gusto un 10. Para probar otro tipo de arroz, pedimos arroz con costra, pues en su descripción ponía que era de pollo y conejo. La camarera nos indicó que este plato tenía huevo por encima, lo que no esperábamos al servirlo era que llevase garbanzos, morcilla y chorizo, ya que al preguntar no nos indicaron nada al respecto. El plato nos sorprendió un poco de manera negativa, asi que no lo recomiendo si buscas una paella "típica". Por lo demás todo muy rico, buen servicio y lugar acogedor y agradable.
Reserve antes, nos atendieron genial. Pedimos paella con marisco del día y unas copas de vino, el total fueron menos de 60€. La paella fue una de las mejores que he comido hasta ahora, muy recomendable, si vuelvo a Granada volveré seguramente
Le dimos una segunda oportunidad y no me arrepiento en absoluto. todo fue perfecto. Pedimos croquetas de pollo y paella de verduras. Las raciones fueron bastante suficientes para mí. Las croquetas de pollo estaban deliciosas. Pero no puedo decir lo mismo de la paella de verduras. porque el arroz necesitaba más tiempo para cocinarse. Además no había ningún sabor. Y me comí una paella fría. Pero estoy pensando en darle otra oportunidad a este lugar. Porque los camareros son muy atentos y sé que si les recordamos esta situación la próxima vez que pidan, se fijarán en ello.
Nos ha encantado este restaurante. Nos paramos un momento para tomar unas cañas, pero entre las tapas que nos dieron y la atención tan buena decidimos quedarnos a comer. Todo un acierto. Estaba todo riquísimo y el arroz espectacular. Elegimos una caldereta pero vimos pasar unas cuantas paellas que tenían muy buena pinta. Imposible probarlas, porque pedimos arroz para dos y siendo cuatro casi nos sobra. Hay que repetir!
Pues todo empezó con una cerveza que está buenísima y nunca la había probado antes seguido de Probablemente el mejor arroz con pulpo que he comido nunca y no me puedo olvidar del delicioso postre que fue el gran broche final. Tuve la oportunidad de conocer a su dueño Juan y a todos los demas que son encantadores. Estaba exquisito y sueño con volver…