Descripción
Sofisticada taberna, con decoración vintage, que sirve versiones innovadoras de tapas clásicas, además de vinos y cócteles.
Ubicación
Cerca de Salamanca (Madrid)
Opiniones en Google Maps
Queremos agradecer sinceramente al restaurante MANERO y, en especial, al camarero David por su excelente atención y servicio. Ha sido una experiencia fantástica gracias a su profesionalidad, amabilidad y dedicación. ¡Sin duda, repetiremos!
Ya entrar al lugar y tenes un mostrador lleno de los bichos de mar que podes pedir. Muy buena ambientación, elegante y sillas muy cómodas. El camarero Alberto nos recomendó muy bien la comida. Y estaba buenísima. Pedimos la ensaladilla manero que traía ventresca de atún , estaba muy rica aunque no me volvió loco. Bikini de pastron buen de sabor y porción generosa, y el pepito manero, que es un solomillo con mantequilla trufada que se derretía en la boca. Un manjar. Éramos 2, quedamos satisfechos. Perdón pero el pepito manero no llego a la foto 🤷🏽♂️
Sitio divino! Fuimos por casualidad ya que queríamos picar algo un miércoles cualquiera. Pensábamos solo tomar algo, pero al ver los platos salir no podíamos no probar algo. De beber el apperol estaba muy bien preparado, al igual que el zumo de tomate, con un buen toque picante. De comida pedimos el montadito de longaniza blanca, estaba delicioso la carne impecable. Después pedimos el bikini Manero… y al no ser yo una persona especialmente fan de la trufa, pero lo amé, calentito, queso bien derretido, estupendo. Lo único, sus precios…al entrar y por su localización ya sabes que no va a ser “un chollo”, si estas dispuesto a tomar raciones medianas pero de muy buen producto…adelante. Además he de comentar un servicio muy amable.
Tuvimos una experiencia gastronómica absolutamente inolvidable en Bar Manero de la calle Claudio Coello, en Madrid. Fuimos a celebrar el cumpleaños de mi hermana, y gracias al increíble equipo, en especial Claudia, fue una noche mágica. Desde el primer momento, Claudia nos hizo sentir como en casa. Con su calidez y conocimiento, nos guió con recomendaciones exquisitas en el rincón de “Show Cooking”, que fue todo un espectáculo de sabores y presentación. Cada plato que nos sugirió fue una delicia, perfectamente elegido y ejecutado con un nivel culinario impresionante. También queremos destacar a Patricia, quien fue muy amable y atenta durante toda la velada, y a la “hostess” y el resto del personal, que estuvieron en todo momento pendientes de cada detalle, elevando aún más la experiencia. Sin duda, fue una de las mejores comidas de nuestras vidas. Nos llevamos no solo el recuerdo de una cena excepcional, sino también el cariño y la hospitalidad de un equipo que claramente ama lo que hace. Recomiendo este restaurante con todo el corazón, y si pueden, pidan que los atienda Claudia. Ella realmente hizo que la noche fuera especial.
Ya la fachada nos llamó la atención y entramos y no nos equivocamos. El servicio muy atento en todo momento, estuvimos en la barra tomando un vino y nos pasaron a otra zona agradable también en la barra, buena decoración y la comida muy buena. Steak tartar muy original y muy rico, unas gildas generosas y una tortilla trufada exquisita. Para repetir.





