Es la zapatería del barrio de toda la vida y es absolutamente fantástica. Te arreglan desde unos buenos zapatos de vestir a unas zapatillas reventadas a las que, por cariño, decides darle una nueva vida. Buen precio y muy buen resultado.
He de decir que solo he acudido una vez para solicitar los servicios de este gran profesional y, efectivamente, salí de allí maravillado. Le llevé unas zapatillas deportivas de mi hija "destrozadas" porque a ella le encantaban y aunque cualquiera podría pensar que merece más la pena comprar unas nuevas, es innegable que el resultado final es inmejorable. Más que hablar del precio, aunque aprovecho para decir que no me pareció caro, quiero destacar el buen hacer del propietario de este negocio, el cual sabe perfectamente darle una segunda vida a cualquier tipo de calzado. Más que recomendable, ya no quedan muchos profesionales de su oficio como éste.
Gran profesional con mucha calidad humana. En unos instantes me resolvió el problema que tenía con un cinturón. Gracias.
Todo un profesional. Encantador. Es un gusto ver que sigue habiendo negocios locales con un trato tan cercano. Fenomenal de precio.
Zapatero de los «de siempre». Antes era el padre y, ahora, el hijo quien lleva el negocio. Es el «zapatero de toda la vida» en el barrio. Puede que no tenga tus zapatos en la fecha acordada, pero los tendrá impecables, como nuevos. Francamente, vale la pena esa pequeña demora.