Restaurante italiano pequeño y sencillo con pizzas al horno de piedra, entrantes y postres.
Qué bueno estaba. Pedimos una pizza vegetariana, que en cada mordisco sabía distinto, en verdad, espectacular porque los sabores se mezclaban muy bien. Otra fue la Diavola sin gorgonzola (porque no me gustan los quesos fuertes) y el salami que tenía increíble, el picor que me encanta. El lugar es pequeño pero dio gusto. La chica nos atendió muy bien.
Yo antes no me comía los bordes. Tres años viviendo en mismo barrio y no había descubierto esta joya de apariencia discreta desde la calle pero de muchos quilates en su interior. Es un local pequeño pero agradable. Las pizzas están exquisitas y se siente Sicilia en su elaboración ( lo digo yo que le he recorrido las principales pizzerías de la capital española). En su carta cuentan con una pizza que recibió un premio y fue la que yo probé: ESPECTACULAR, ORIGINAL, BRUTAL. Soy de las personas que nunca se comen los bordes peor aquí me fue imposible no hacerlo. Totalmente recomendable.
Fuimos a Lab84 buscando pizzas diferentes a las habituales y la experiencia fue en general positiva. El local es pequeño pero acogedor, con un ambiente agradable. Probamos la ensalada de burrata, que estaba muy buena, y varias pizzas: la cuatro quesos con granada sorprende con un toque distinto, la Gamberi destaca por su sabor y originalidad, y la de mortadella estaba correcta. Un punto a favor es la generosa cantidad de ingredientes, algo que se agradece. Como aspectos a mejorar, la masa de las pizzas no termina de estar a la altura del resto: crujiente, pero algo floja en comparación con otras opciones. Además, cuando nos tomaron la comanda, la chica que nos atendió nos preguntó hasta tres veces por los platos que habíamos pedido, lo que restó algo de fluidez y acabó afectando un poco a la experiencia en conjunto. En cualquier caso, una propuesta interesante si estás por la zona y te apetece probar algo diferente.
Muy buenas pizzas pero la bebida es cara no vale la pena comer allí mejor te llevas la pizza a casa o que te la traigan además es más barata llevártela que comerlas allí además te cobran la bebida muy cara. El servicio pésimo tener una camarera sin ganas y que no habla idiomas un desastre.
Sitio pequeñito y un poco escondido pero merece la pena la visita. Servicio perfecto el chico súperamable y atento. Nos sacó la comida rapidísimo y todo muy muy muy rico. Lo mejor de todo, la masa de sus pizzas!! Muy recomendable! :)