Robert es una máquina! Me he estado comprando la comida mientras tenía a mi padre en el hospital y la verdad que he estado encantando. No es el típico establecimiento de comidas para llevar pues en los demás siempre me suelen sentar mal las comidas. Lo que más me gusta de las comidas de Robert es los guisos (sabor a abuela). El menú por 9 euros es increíble tanto en calidad como en cantidad. Enhorabuena, espero que pronto haya muchos locales de los fogones de Robert.
Compramos dos menús una ensalada y unas croquetas! A cada cual mejor! Nos atendió Robert, muy amable, nos explicó todo con mucho cariño, se le nota que le gusta su trabajo y tiene ganas. En cuanto a los menús muy abundantes, comida casera a precio muy bueno, las albóndigas en salsa de almendra muy buenas y la ensalada con tomate y mozarela riquísima!
Nos pedimos un menú del día con dos platos y racciones varias. Probamos la cazuela, albóndigas con salsa española, pollo en salsa, carne con tomate y las croquetas. TODO INCREÍBLE!!!! Por último nos pedimos todos los postres que tenían y cabe a destacar el tocino de cielo con yogur que nos encantó. Todo esto con dos bebidas no fue mucho más de 20€ en total. El servicio de 10, los chicos son encantadores. Nos hicieron el favor de calentarnos las racciones y nos dieron cubiertos de plástico y papel. Lo recomendamos 100%, volveremos en cuanto podamos! Se agradece comida rica, casera, abundante y barata.
Compré medio pollo para almorzar y dos tartas de queso como postre, pero, lamentablemente, la experiencia fue bastante decepcionante. El pollo estaba excesivamente salado, hasta el punto de ser difícil de comer. En cuanto al postre, las tartas tenían un sabor artificial, cómo si fueran de elaboración instantánea, lejos de ser caseras. Pagué 8.50, pero no siento que haya valido la pena. No creo que vuelva a repetir. La calidad dejó mucho que desear.
Comida muy buena y generosa en cantidad. El muchacho es súper amable. De precio muy bien. Sin duda volveremos a probar más platos.